sábado, 3 de marzo de 2012

Razón estereotipada

 La libertad desborda las fronteras de la vida



Cumplimos condenas que absorben nuestro tiempo, haciéndonos creer que no somos dignos de una existencia plena, sin límites ni estereotipos institucionalizados por la sociedad. La rutina marca nuestro quehacer diario sin permitir un margen de independencia social, sin desbarajustes que desequilibren la “estabilidad” de una vida plena, orientada por los comportamientos políticamente correctos que subordinan nuestra razón, haciéndonos poco a poco más incapaces de resolver nuestros conflictos existenciales por la mera dependencia del “qué dirán”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario