Él la miraba lleno de rabia, retirándole el pelo de la cara mientras sostenía su mano temblorosa de los nervios que le producía cada palabra que pronunciaba. Se puso de rodillas para estar a su altura y así poder mirarle a los ojos mientras intentaba sacarle una sonrisa. “¡Ey!” -Le dijo- “¿no te das cuenta que ya no tienes nada que perder?”, “tú no necesitas echar de menos tanto, yo estoy aquí”. Ella le apretó la mano y levantó la cabeza. Él estaba allí sonriéndole, estaba radiante. “Tengo millones de sonrisas para convencerte y que despiertes, porque no estás sola”. Ella lo abrazó con todas sus fuerzas, mientras sus lágrimas se secaban con el roce de la camisa remangada hasta el codo que él vestía. En ese instante él se dijo así mismo que esta vez no la iba a dejar escapar. Ella lo miró y mientras se acercaba a sus labios con dulzura, le susurró: “yo tampoco”.
Días raros nos esperan ante esta incertidumbre por el devenir político, económico y social que augura un futuro bastante mediocre. Pero mientras sobrevivimos a este “sinvivir” constante, vale la pena disfrutar de esos pequeños momentos que cada noche, al dormir, dan sentido a la vida.
viernes, 3 de junio de 2011
Nada que perder
Se encontraba en la esquina de un viejo callejón entre lágrimas negras por el rímel corrido. Gritaba en silencio por las continuas mentiras que la vida le había contado desde que tenía quince años. Su mirada estaba perdida y su corazón tan roto por recuerdos que atormentaban su dislocada mente que se decía así misma que nunca jamás volvería amar.
viernes, 8 de abril de 2011
SIDONIE
Fascinada me tiene este grupo que no deja de sorprenderme a cada tema que escucho. Todavía no he tenido la ocasión de acudir a un directo de estos chicos pero por los vídeos que he podido ver estoy segura que son brutales. Cantan tanto en inglés como en español, aunque para mi gusto prefiero la versión española. Sin embargo, he de reconocer que la inglesa no me deja para nada indiferente, es más, incluso me atrevo a decir que tiene un cierto aire al mítico grupo de Liverpool, THE BEATLES, aunque eso suene demasiado presuntuoso.
El tema que he escogido para este post es una muestra de ello, pero no debemos encasillar a esta banda solo y exclusivamente en este registro, además posee otras facetas musicales que se alejan de este sonido "popero" de los 60, como los temas "está en mi garganta" o "por ti" con un toque más romántico y una letra bastante pegadiza, o canciones más cañeras como "Fascinado" o "El incendio".
Aunque para mi gusto una de las mejores canciones que tienen y que no puede pasar sin ser mencionada en este post es "Los olvidados". Adoro esa canción y no me canso de escucharla, me encanta la letra, el ritmo, el acompañamiento...TODO! así que también dejo aquí el videoclip por si queréis echarle un vistazo. ;)
domingo, 27 de marzo de 2011
Mi-Momento
Al contrario del resto de los mortales cuando yo estoy deprimida no me encierro en mi cuarto y veo películas de amor o escucho canciones tristes para ahogar las penas, sino todo lo contrario, intento pasar el menor tiempo posible enjaulada entre esas malditas cuatro paredes y salgo a la calle. Allí el aire libre me renueva y me devuelve a la vida real, esa que dejé aparcada para adaptarme a terceras circunstancias que no eran lo que yo tenía planeado pero que a veces aparecen sin avisar y cambian todas mis convicciones. Pero estas cosas se superan y lo mejor para ello es salir, disfrutar del viento, del sol, de las terrazas llenas de gente tomando un café caliente, del río y su brisa acariciándote el pelo, de la playa, de las risas, de las bromas, de los amigos… lo que quiero decir es que las adversidades hay que tomarlas por el lado positivo, hay que intentar disfrutar de aquello que antes pasaba inadvertido. Todos los días me despierto con la sensación de que algo nuevo me va a suceder y me acuesto pensando en la experiencia del día, en aquella persona que he conocido durante unas horas y me ha hecho olvidar los problemas por un instante. Pienso en cómo me siento y me he sentido antes de todo este cambio. A veces dudo, pero otras veces sonrío y duermo tranquila porque sé que voy por buen camino, ¿que es duro? Pues sí, lo es, es muy complicado romper con el pasado, evitar todo aquello que te vincula a algo o alguien para no mirar hacia atrás nunca más. Pero en esta vida si he aprendido algo es que hay que mirar por uno mismo y quererse y mimarse para seguir adelante y ser feliz. Y cuando se consigue, cuando de verdad sientes que todo va bien, que nada ni nadie te hace daño, que por fin eres feliz, esa sensación querida amiga, es la mejor experiencia de la vida.
miércoles, 9 de marzo de 2011
tachones en vano
Perdí mil noches esperando restos de algo inacabado. Malgasté papel y boli en intentos extraños como los antiguos poetas que desdichados por amor, olvidaban las horas que componen el día convirtiéndolas en largos argumentos de cientos de poemas sin versos ni rima. Pero nunca me di por vencida. Seguí escribiendo y escribiendo aunque mi pulso era bastante tembloroso y apenas tenía sentido lo que decía.
A veces las ideas, los recuerdos, los anhelos se amontonaban en una sencilla palabra que me negaba y me niego a pronunciar. En otras ocasiones el sentido de mi camino se desviaba por senderos que en un principio rechazaba pero que al final tuve que asumir para poder serme fiel a mí misma.
Así que me senté delante de un espejo y tras largos silencios de miradas indiscretas y preguntas incómodas, asumí mis condiciones y me esforcé por llevarlas a cabo. El papel estaba ahí delante de mis narices y mi límite a unos años luz, por eso seguí viendo destellos de luz en lugares llenos de vida, de amor, de felicidad, de magia y fantasía, aunque yo todavía estuviese borrando los tachones de una antigua vida creyéndome que nunca aprendería nada.
Sin embargo, comencé a tocar el suelo con mis pies descalzos, sintiendo el palpito de la arena entre mis dedos bajo el radiante sol de la primavera. Y entonces supe en ese instante que por fin sería libre y más que nunca sería yo.
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