Días raros nos esperan ante esta incertidumbre por el devenir político, económico y social que augura un futuro bastante mediocre. Pero mientras sobrevivimos a este “sinvivir” constante, vale la pena disfrutar de esos pequeños momentos que cada noche, al dormir, dan sentido a la vida.
"Por un fin juntos en el Sáhara". Ese es el lema que ha reunido a diversas personalidades de la música y el cine en España con el fin de recaudar fondos para ayudar a los refugiados que se encuentran en los campamentos saharauis del territorio Tinduf, en el desierto argelino a la espera de que se solucione el conflicto que los llevó a exiliarse hace ya treinta años.
Muy concienciados sobre el problema que está sufriendo este pueblo, actores y cantantes se subieron al escenario del Circo Prince -en Madrid- mostrando su lado más humano, versionando canciones míticas del pop-rock español e internacional.
Pero el proyecto solidario va aún más allá, porque las canciones versionadas serán recopiladas en un disco de dieciséis títulos, donde cada uno aporta su talento para apoyar esta causa que surgió hace un año.
Aquí os dejo la cación "Años 80" del grupo Los Piratas, versionada por El Canto del Loco y el actor Alex González.
Eran las seis de la tarde cuando conseguí llegar al Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla donde tendría lugar el aclamado concierto de los flacos de Madrid. Una multitud de adolescentes se agolpaban a las puertas entre gritos y pancartas que decían: “NOSOTROS TAMBIÉN SOMOS SUPERYONKIS”. El entusiasmo y las ganas por ver al dúo envolvían el ambiente de la eterna espera, donde algunos de ellos llevaban desde las ocho de la mañana del día anterior, haciendo guardia para conseguir los primeros asientos del evento que logró agotar las entradas con dos meses de antelación.
El majestuoso Palacio dio el pistoletazo de salida cuando los guardias de seguridad retiraron las puertas para dar paso al recinto. Ya no había vuelta atrás. Una estampida de hábiles corredores inundó en unos segundos todo el perímetro dejando a los más rezagados en un segundo plano.
La sala mostraba una estructura similar a la de un anfiteatro de pequeñas dimensiones. El aforo de mil personas llegó a su cupo unos instantes antes de que diera comienzo el espectáculo. Los focos que iluminaban el escenario se encendieron cuando el cantante del grupo telonero Ragdog cantó el tema “Secretos” dejando su voz al descubierto sólo con el acompañamiento del piano. Dos horas de powerpop fresco y renovado con grandes canciones como “A ninguna parte”, “Sin dirección” o “Nada más”, temas que llegaron a conseguir más de diez mil descargas en tan sólo dos semanas y que mantuvieron al público caliente para el plato fuerte de la noche.
A las nueve y media los flacos sacudieron el escenario para dar comienzo a uno de los mejores directos del 2009. Tras una cortina de humo, el sonido de una guitarra presagiaba las primeras notas de “Lady Madrid”. Los aplausos y los gritos coreando la canción, no tardaron en dar la bienvenida al grupo. El ritmo del dúo madrileño siguió hasta que uno de sus músicos pidió silencio para escuchar el primero de los acústicos de la noche: “Llévame al baile”, una balada de su nuevo disco “Aviones”. Sin bajar el telón, el concierto continuó con otro gran sólo de Leiva, deleitando a los allí presentes con “Sonrisa de Amelie”, una de las canciones más esperadas de la noche.
El estilo y la clase que desprendía el escenario envolvió a los allí presentes que, de momento, rompieron con el silencio por la emoción de acompañar al cantante en aquellos versos tan sutiles y pasionales, incapaces de destrozar la sensación de estar conectados, por un instante, con la armoniosa melodía.
Tras varios temas de discos anteriores, los madrileños dieron un giro inesperado cuando tocaron los compases de uno de los éxitos de los Beatles para introducir la canción de “Estrella polar” o la canción de “Pretty woman” para enlazarla con la sensual sintonía del tema “Champagne”.
El humor y la chulería de los desvergonzados artistas estuvieron presentes durante todo el concierto. Uno de los momentos más destacados del espectáculo fue cuando Leiva, de forma espontánea, pidió a las chicas que apuntasen su número de teléfono en el paquete del tabaco. En ese instante, sin haber terminado de hablar el cantante, una chica le arrojó un paquete al escenario con bastante entusiasmo y con tal ligereza que se olvidó de poner el nombre. Leiva un tanto confuso y divertido terminó por decir: “bueno no entiendo lo que pone, así que un aplauso a ni puta idea”. Esto desató los aplausos y carcajadas del público que estaba disfrutando como nunca.
El concierto prosiguió con más éxitos del grupo que siguieron con la misma fuerza y energía que en la primera canción. Tras una breve pausa, se apagaron las luces y el sonido. El recinto estaba oscuro y daba la sensación de que el espectáculo había terminado. Sin embargo, unos disparos y una luz lúgubre resucitaron el escenario, mientras que un hombre encapuchado y con una pistola en la mano gritaba: “manos arriba esto es un atraco”. En ese instante, el grupo volvió al escenario vestidos de bandidos para interpretar la canción “Señor Kiosquero”.
No obstante, el final estaba a la vuelta de la esquina. Tras varios tragos a lo que parecía ser una cerveza, Rubén y Leiva tocaron los últimos acordes de la noche con “Superyonkis”, despidiéndose así, de un intensivo concierto lleno de espectáculo, diversión y con grandes canciones que hicieron vibrar al pequeño aforo que tuvieron la suerte de contemplar a uno de los mejores grupos del siglo XXI, que seguirán su gira por otras ciudades ampliando su perímetro hasta América Latina junto al gran Joaquín Sabina.
El Pacto, el grupo revelador de Buenafuente, actuó anoche en la Sala Boss de Sevilla
Dicen que nunca olvidarán este momento, y no es de extrañar tras realizar una entrada triunfal en el mundo de la música pop con el lanzamiento de su primer trabajo. Vienen de Alicante pisando fuerte, con canciones con mucha garra y respaldados por uno de los líderes mediáticos con mayor influencia en la parrilla televisiva española. Y es que Buenafuente, haciendo gala de culito de mal asiento, ha decidido ejercer de maestro de ceremonias, acompañando al joven grupo a todas las actuaciones que tienen concertados por los distintos garitos del país. No se trata de ninguna casualidad puesto que el grupo pertenece a la productora que regenta el humorista catalán -Mass Rerdord- que ha decidido apostar por jóvenes promesas que aporten un aire fresco y renovado a la música “popera” tan trillada en España. Y no ha defraudado. “El Pacto” viajó el pasado trece de noviembre hasta Sevilla, para ofrecer una delicia de directo, mostrando mucha energía, profesionalidad pero sobre todo muchas ganas de comerse el mundo. A pesar del escaso público que asistió al concierto, el ambiente denostaba sorpresa y generosidad hacia el grupo que disfrutó tanto o más que los propios asistentes.
Hicieron un pacto antes de empezar la actuación y no defraudaron. Mostraron un porte y saber estar a pesar de sus escasas tablas, manteniendo vivo al público, animándolo aun siendo conscientes de que para la mayoría de ellos era la primera vez que escuchaban sus letras. Temas como "La reina de los mares", o "Volver a empezar" dieron una carga de energía y buen rollo al comienzo de la actuación, mientras que otros temas como "déjame soñar" pusieron la nota romántica de la noche. En total unas dos horas de buena música, que no dejó indiferente a nadie. Ahora su próximo objetivo será llegar a lo más alto de las listas de ventas aunque con su entusiasmo y el esmero que ponen en cada uno de los temas escogidos, seguro que darán mucho de qué hablar.
A golpe de rumba y pop, Ramón Melendi ha ido colándose en las listas de los discos más vendidos del país, y es que a la gente le gusta el ritmo “aflamencao” del joven de las rastas que, curiosamente, no es andaluz sino asturiano de pro. Quizás su éxito se deba a que compartió pupitre con Fernando Alonso o simplemente que el pintillas se lo merece sin más. El caso es que no ha parado ni un segundo, lanzando hasta cuatro discos en total, a pesar de que dicen las malas lenguas que se trata de una imitación barata de la cabra mecánica, pero sea como sea, el joven asturiano tiene un carisma especial y eso lo aprecian sus fans. Es un caradura simpático que sabe lo que el público quiere y él se lo da. Compositor, cantautor, guitarrista…un cóctel que da lugar a una explosión de sensaciones entre sus seguidores.
Ahora el joven Sansón se ha cortado la melena. Ha pasado de ser el rastafari sinvergüenza y deslenguado a padre de familia. ¿Perderá también sus atributos como el personaje bíblico? Por las críticas a su último álbum “Curiosa la cara de tu padre”, diría que no. Según dicen “es el ejemplo de que la evolución existe”. Y es que Melendi ha sabido darle ese toque intimista que le faltaba a sus canciones monotemáticas. Quizás haya sentado la cabeza y esto sea producto de su madurez porque, como confiesa él, “ser padre cambia la vida”.