La ley del Uno
¿Es posible que una relación se pueda basar en una comunicación superficial? ¿Dónde quedó aquello de que la comunicación en una pareja era la base de una relación? No entiendo estos cambios modernos en el que la gente vive a destiempo y utiliza el metro o el bus o cualquier pausa de cinco minutos que exista entre el trabajo y la casa, el gimnasio, el fútbol, el ocio, o las salidas con los amigos, para hacer la llamada de costumbre a la novia/o, esposa o marido o al amante de turno, para quedar bien. Hola cariño, ¿cómo estas? yo bien, aquí en el metro, oye, ¿estás?...no te oigo..., oye.. oye…
En fin, el caso es que vivimos en un mundo donde la gente no se comunica, donde los sentimientos son plena rutina, ahora me enfado, luego no te hablo, y ya mañana estoy bien, disimulo y hago como que me importas pero, en realidad no eres mi prioridad... bla, bla, bla... lo de siempre.
Pero, salvando las distancias, ¿hasta qué punto puede aguantar una persona con semejante vida? ¿Merece la pena todo esa parafernalia, ese circo tan egoísta, mimético, sistemático, rutinante, en que se ha convertido la vida?
Pero lo que de verdad me cuestiono es ¿qué esperamos verdaderamente de otra persona? quizás amor, compañía, comprensión -que tendría sentido sino hubiese realizado la anterior reflexión sobre la ley del uno- o es pura y llanamente el afán de posesión de algo más que de lo material?
Sinceramente, no lo sé.