domingo, 15 de febrero de 2009

El equilibrio es imposible

Me tomo un descanso entre tanto alboroto. Me siento y escucho la canción. “Confía en mí” dice. Yo me dejo llevar y cierro los ojos. La siento entre mis brazos, me invade la nostalgia y por fin estoy dentro. Ahora me habla, sé que se dirige a mí “¿Nunca has soñado poder gritar?”. Lo pienso, razono la respuesta, pues supone una actitud desesperante y no sé todavía en qué punto estoy. Le sonrío y ella lo entiende. “Es horrible el miedo incontenible”. Yo asiento con la cabeza y de repente me pongo triste. “¿Presientes que todo ha cambiado?” me pregunta. Yo la miro y me confieso. Mientras lo hago, ella me interrumpe susurrando en mi mente “el equilibrio es imposible cuando hablas de vosotros dos”. Yo le dije que no, que sus abrazos eran puros y su mirada tierna y firme, pero ¿para qué? Ella me sonrió, “no te diré que no” dijo, “pero sigues porque crees que en el fondo hay algo”. Yo no dije nada, me quedé en silencio escuchando sus palabras, pensando en lo ocurrido, sin encontrarle ningún sentido. De fondo sigue la música: “el equilibrio es imposible…” me doy cuenta que es verdad, que no hay ningún equilibrio, que nada es premeditado y de repente me invade la duda, ¿por qué lo hago?, ella ya no contesta se ésta alejando mientras resopla diciendo: "es horrible, qué cara más triste"...